Coordinadores, orientadoras y educadores

Las orientadoras familiares y los educadores, son residentes de la zona. La mayoría entraron a la Fundación como beneficiarios junto a sus hijos y sus familias. Poco a poco, a través de la observación de su nivel de compromiso, de dedicación al programa y de crecimiento personal, han ido siendo seleccionados para formar parte del equipo de Sembrar.

Tanto coordinadores como orientadoras familiares tienen una formación constante. Se reúnen una vez a la semana con los responsables del Proyecto para discutir la evolución del trabajo. Durante las reuniones comparten también lecturas de reflexión y de aprendizaje.

En casi todos los casos, inspiradas por su tiempo en la Fundación, educadores y coordinadores han decidido retomar los estudios (algunos no tuvieron la oportunidad de terminar el colegio), o emprender una nueva formación, como talleres de computación, cocina y manualidades. La Fundación ha ayudado a gestionar el proceso para que lo puedan hacer y en varias ocasiones ha aportado con una colaboración económica.

Testimonios de vida

"Yo había pasado por un momento muy duro, la pérdida de mi hijo. Fue lo más duro que me pudo pasar, quedé totalmente destrozada, sin ganas de vivir. Tiempo después, en noviembre de 2004, empecé a involucrarme en el trabajo de AVSI y Sembrar realizando el primer encuentro de familias. Inscribimos a 280 niños y visitamos a cada una de las familias del sector. Entonces recorriendo el barrio, poco a poco, me fui dando cuenta de las necesidades, del sufrimiento y dolor de las familias que visitábamos. Esto iba llenando el gran vacío que había dejado la muerte de mi pequeño.

Yo considero que este trabajo me ha hecho crecer mucho en mi humanidad, porque he aprendido a valorarme como mujer, a darme cuenta de había alguien para quien yo era importante. El ser mirada de manera diferente te ayuda a realizarte, tato así, que he terminado el colegio y he obtenido el título de auxiliar de parvulario. Las ganas de seguir superándome son cada vez más fuertes, porque así estaré preparada para acompañar a los demás".

Amparo Espinosa, Coordinadora General de Programa AEDI y Directora Ejecutiva de la Fundación Sembrar.

Otros testimonios

"Los miembros de la Fundación no hablaban de Dios de la misma manera que yo hablaba. Yo necesitaba encontrar a alguien que me de la respuesta de lo que es Dios para mi y me siento a gusto ahora porque lo he encontrado".

"Antes teníamos una vida desordenada, aquí aprendemos a unirnos, reflexionamos. Esto me ayuda a mi bastante para decir cómo me siento y qué es lo que pienso". "

Yo creo que uno empieza a cambiar primero porque se siente mirado diferente, tomado en serio. En mi experiencia personal me ha pasado que el tener alguien a mi lado, personas que me han mirado diferente me ha ayudado un montón, porque me han hecho sentir que vivir vale la pena. Te sientes valorado, te sientes querido con todo tu ser, como eres, y eso a mi me ha ayudado muchísimo".

"Yo me he dicho: si en la Fundación me ayudan a formar mi carácter, de igual manera yo tengo que formar el carácter de mis hijos. De la misma manera, si yo doy la mano a otra persona ellos también tienen que dar la manito a niños que necesiten".

"Al comienzo las lecturas de las reuniones semanales me parecían duras, ahora entiendo su sentido, he aprendido a volverme un ser humano mejor, una mujer mejor. Antes trabajaba porque era obligación, aquí es distinto. Aquí trabajas porque amas el trabajo y aprendes a querer a las familias. He aprendido mucho y las familias me han dado mucho".