Acompañamiento de tareas

El acompañamiento en tareas para jóvenes de 12 a 18 años se realiza diariamente en un espacio abierto y estable del Centro Juvenil, donde los jóvenes pueden realizar sus tareas escolares bajo la guía de

El ruido acompaña o distrae

En los espacios de aprendizaje puede haber varios sonidos que, en su mayoría, interrumpen el trabajo educativo. El ruido de las sillas al arrastrarse, silbidos, gritos, cosas que se caen. Todo esto puede desconcentrar y afectar el desempeño de los chicos y chicas. Por otra parte, existen otros ruidos que pueden facilitar la concentración, como: música suave, sonidos instrumentales, conversaciones entre pares para discutir algún tema. Monitorea tu espacio de trabajo y mira qué ruidos existen constantemente en tu espacio de aprendizaje. Identifica cuáles puedes eliminar o reducir.
Por ejemplo: recuerda a los chicos y chicas que, al mover los muebles del espacio, deben levantarlos en lugar de arrastrarlos; colocar sus materiales de trabajo fuera de los bordes de las mesas para que no se caigan; establece momentos en los que la música puede acompañar y otros en los que puede interrumpir. Proporciona espacios de conversación que fomenten el aprendizaje y procura reducir los que lo interrumpen. Todo esto puede realizarse estableciendo las normas del espacio de manera conjunta con los chicos. Lista con ellos qué ruidos interrumpen y cuáles acompañan, y todos podrán comprometerse a respetarlos.
(Baquero et al., 2015)

educadores que los motivan a usar su pensamiento crítico, a buscar alternativas de solución, a despertar su curiosidad y a comprender el contenido de sus materias escolares. Para ello, se dispone de un espacio físico (con mesas y sillas), recursos educativos (internet, biblioteca, impresora) y materiales escolares (tijeras, hojas, cartulina, etc.). Se realiza en dos jornadas, de 08h30 a 11h30 y de 14h00 a 17h00, según el tiempo disponible de los jóvenes, a las que acuden aproximadamente entre 25 y 30 participantes por jornada.

felicidad en cascada

Muestra alegría y compromiso en tu actividad. Esto no quiere decir que siempre debas hacer actividades que los participantes consideren "divertidas", pero sí debes mostrarte satisfecho (apasionado) con sus logros y transmitir el amor por el aprendizaje. Si demuestras cariño y gratitud hacia los participantes a las que estás brindando apoyo, el sentido de pertenencia aumenta y el ambiente de interacción mejora.
(Lemov, 2021)

CONCIENCIA DE SÍ
Reconocer la realidad, el valor y la dignidad propios. Conciencia de sus propias habilidades y límites.

El educador desempeñará un papel activo en el entorno de tareas, colocando adecuadamente a los jóvenes para

como suricata

Identifica los lugares de la clase en los que suelen existir conflictos o puntos ciegos y visítalos con frecuencia. Es importante que los estudiantes sientan que estás pendiente y te acercas a todos los rincones de la clase. Asimismo, se sugiere que, cuando pidas a tus alumnos que te presten atención, antes de dar cualquier instrucción, observes si tienes la atención de cada estudiante. Comúnmente, cuando los alumnos encuentran tu mirada en ellos, se concentran con mayor facilidad. Observar a toda la clase se puede llamar “radar panorámico”.
(Bambrick-Santoyo, 2016; Lemov, 2021)

 fomentar un ambiente atento durante su desarrollo. Además, de manera espontánea, se fomentará

incorpora la pausa activa

Las pausas activas son una actividad que favorece tanto a nivel físico como psicológico, aportando positivamente, sobre todo, en la motivación y la concentración. Incorpora, dentro del trabajo de tareas dirigidas, espacios en los que los estudiantes puedan detener la tarea y dedicar cinco minutos a realizar una actividad. Estas pueden ser:
- Realizar una respiración profunda.
- Hacer adivinanzas o pequeños retos.
- Pararse para hacer ejercicios de movimiento de rodillas, hombros y pies.
- Bailar.
- Jugar a las caras y gestos.
- Escuchar música relajante.
(Ortiz, 2016)

la colaboración entre los jóvenes, solicitando la ayuda de otros compañeros en temas específicos para mantener su atención al entorno, en cuanto hayan terminado o no tengan tareas. En respuesta a las dificultades que puedan surgir debido a la falta de comprensión, el educador fomentará la participación de estudiantes de cursos superiores para aclarar cualquier vacío académico, de esta manera, se les ayudará a

tutoría entre pares

Una manera eficiente de aprender es apoyarse entre pares, facilitando que trabajen como tutores entre compañeros, de acuerdo con las tareas y las habilidades que cada uno posea. Los compañeros que dominan una tarea pueden ayudar a otros que requieren más apoyo y, posteriormente, invertir los roles. Para realizar esta técnica de pares, deberás asignar parejas de trabajo de acuerdo con las tareas que tiene cada estudiante y las habilidades que posean. Acompaña a las parejas durante la realización de las tareas para fomentar el apoyo entre ellos. Recuerda que los alumnos de mayor edad pueden apoyar a los menores.
(Francis, 2014)

 reconocer en la acción sus habilidades y límites (bien sea en quien presenta la dificultad o en quien tiene la facilidad o talento). Además, se facilitará el uso de recursos como tutoriales en línea, libros y actividades lúdicas para que los jóvenes se

refuerza en positivo

Es importante que utilices un vocabulario empático y positivo con los participantes. Concéntrate en la acción realizada y no en los atributos de la persona. Es adecuado invitar a una nueva conducta, en lugar de hacer énfasis en la conducta que no es la esperada.
(Nelsen et al., 2015)

 sientan capaces de superar las dificultades en las materias con el apoyo de otros. Ocasionalmente, y con frecuencia quincenal, el(la) educador(a) también indagará sobre las expectativas futuras de los jóvenes, valorando sus metas, con el objetivo de

mostrarse humano

Verbaliza tus errores y aprendizajes. Comenta que equivocarse es una de las mejores formas de aprender, y reconoce que no siempre tienes las respuestas a todas las preguntas, pero sí la intención de investigarlas. Expresa también cuándo asumes retos y cuáles son sus consecuencias. Cuanto más cómodo te sientas con la idea de equivocarte, más cómodos se sentirán los participantes, favoreciendo así un ambiente de aprendizaje adecuado.
(Lemov, 2021)

del error aprendo

Como guía de aprendizaje, es clave que enseñes a tus estudiantes a ver los errores como oportunidades de crecimiento. Cuando una persona entiende el error como una forma de aprender, humaniza su aprendizaje y no deja que este la desmotive. Por el contrario, una persona que ve el error como una situación “maligna” tiende a no reflexionar sobre él y, por ende, a no hacerse responsable del mismo. De igual manera, una persona que no ve el error como una oportunidad de aprender deja de tomar riesgos por miedo y, por ende, de verse en situaciones en las que puede desarrollarse en gran medida. Para que tus alumnos vayan adquiriendo esta mentalidad de crecimiento, es clave que tú seas su principal ejemplo y verbalices continuamente, cada vez que te equivocas, que has cometido un error y que esto te permitió aprender algo en específico. Cuando ellos cometen un error, también ayuda que verbalicen qué aprendizaje consiguieron. Poco a poco, ellos adquirirán esto como un hábito.
(Khan Academy, 2024)

 ayudarles a comprender la importancia de su dedicación en los estudios para alcanzar esas metas.

incorpora el todavía

En esta técnica, frente a comentarios tales como “no soy bueno para las matemáticas”, “no entiendo cómo se hace este ejercicio”, “yo no puedo” o “yo no soy capaz”, debes responder a los participantes con la palabra “todavía”, para que utilicen frases como: “todavía no lo sé”, “aún estoy aprendiendo” o “esto me falta por aprender”. Es una técnica sencilla para desarrollar la mentalidad de crecimiento en los participantes, evitando que adopten una mentalidad fija. En otras palabras, es una forma de hacerles entender que sus capacidades no son fijas y que, si se esfuerzan, pueden desarrollarlas. Esta técnica es fácilmente aplicable tanto en tareas dirigidas como en visitas, talleres y PELCA.
(Dweck, 2014)

PENSAMIENTO CRÍTICO
Capacidad de conocer, analizar y valorar propuestas y circunstancias de la realidad, usando un criterio de juicio adecuado.

Con frecuencia quincenal el(la) educador(a) deberá identificar y poner en discusión un tema de tendencia nacional o internacional con los jóvenes para despertar su curiosidad, deseo de conocer, aprender y estimular su apertura intelectual. Además, favorecerá que se atrevan a realizar preguntas para ayudarles a tener presentes suficientes factores de la realidad, que les permitan establecer un nexo lógico entre lo que sucede a su alrededor y llegar a dar un juicio de valor. Este momento durará maximo 30 minutos.

soy espejo

En esta técnica, debes demostrar escucha y empatía hacia los participantes. Para ello, es clave el parafraseo de sus ideas y sentimientos, evitando brindar tu opinión o emitir juicios de valor. Esta técnica permite que los participantes se sientan escuchados y, además, que puedan oír en boca de otra persona lo que están expresando. Esto hace que sus emociones y opiniones se vuelvan más objetivas. Cuando una situación se percibe de forma más objetiva, es más fácil que una persona pueda resolverla por sí misma. En los casos necesarios, después de que un miembro haya terminado de expresarse, puedes hacerle preguntas generales y dirigidas para que encuentre una solución a su problema.
Por ejemplo, si un participante se está quejando del trato de sus compañeros, tú debes repetir lo que él o ella dice con tus propias palabras, preguntando: "¿Lo que quieres decir es que te pone triste que tus compañeros no quieran jugar contigo?" Luego puedes continuar con otras preguntas como: "¿Por qué crees que esto sucede?" o "¿Cómo crees que se puede resolver esta situación?".
(Cuddy et al., 2015; Covey, 2023)

TOMA DE DECISIONES
Capacidad de enfrentar la realidad y de adherirse a lo que se reconoce como un bien.

El(la) educador(a), durante todo el desarrollo de la actividad, ayudará al joven a resolver problemas o establecer prioridades en su vida cotidiana y en el estudio. Por ejemplo, si el joven debe estudiar por un examen el educador le ayudará a entender que no es oportuno asistir al taller y le ayudará a profundizar diversas alternativas para solventar sus dificultades académicas o del uso de su tiempo.
El(la) educador(a) identificará, mensualmente, un grupo de jóvenes a quienes se les confiará ciertas responsabilidades (ej. limpieza y orden en cada espacio, actividades para momentos de tiempo libres, etc.) para impulsarles a generar nuevas ideas y crear algo nuevo acompañándoles a descubrir el valor de actuar por un bien común.

su realidad, no la mía

La escucha atenta y activa a tus estudiantes es clave para formar un vínculo con ellos y para que se sientan queridos y atendidos por el guía de las tareas dirigidas. Es por esta razón que se recomienda que, cuando un estudiante te comente sobre sus emociones o sobre una situación en particular, evites darle la solución o empieces a contar tus propias experiencias o a juzgar su situación. Lo que debes hacer es escuchar atentamente a tu estudiante y parafrasear sus ideas. Ayuda a que busque sus propias soluciones y a que sea capaz de canalizar sus propias experiencias. En los casos en que sea necesario, es importante que hagas seguimiento de cómo se va sintiendo tu alumno.
(Ministerio de Educación de Colombia, s. f.)